viernes, 25 de julio de 2008

El muro de la consciencia

Hay un camino largo y oscuro, un camino a priori parecido a todos los caminos, a uno de sus costados hay bosques, al otro tierra llana y extensa, aunque esto no es relevante, y es, desde luego, alternable. Pero una de las cosas excepcionales de este camino es que está cruzado en su comienzo por un muro infinito, El gran muro de la consciencia de existir. La principal característica de este muro es que sólo puede ser cruzado en una dirección, de la no consciencia a la consciencia, una vez que estás al otro lado, al lado de la consciencia de existir ya no puedes regresar. Hay de este lado un camino duro y fatigoso, mucha gente se aferra al muro y vive en ese estado de espejismo mucho tiempo, tratando en vano de regresar, de intentar retroceder en su consciencia y franquear lo infranqueable; inposible e inútil gasto de energía. Otros deciden avanzar, por probar o por determinación, algunos de estos al poco tiempo regresa, se pega al muro de nuevo, con la misma esperanza ilusoria de regreso. Otros se paran avanzado el camino, sentados en la cuneta pensativos, preguntándose si su elección fue la correcta, cosa que no está mal si la acción consecuente es seguir avanzando. Y asi un sinfín de variadas reacciones a la sorpresa de comprender, de entender que el tiempo pasa y te recorre, que vives y morirás, que las cosas duelen y/o recompensan, que a veces el aire en tus pulmones no es suficiente para sentirte vivo, que a veces sí, que a veces no verás la salida aunque la tengas delante, que a veces sí, que estas aquí, envuelto en vida que no siempre te toca, que a veces sí... Hay una leyenda en este lado, todos la oyen, solo alguno la escucha. La leyenda dice que en algun punto del camino, lejos o cerca, en un momento indeterminado, existe una plataforma de altura justa y precisa, y que desde allí se pueden ver las cosas con la perspectiva adecuada, dicen incluso que es la única forma de poder volver a pasear por el otro lado sin regresión de consciencia.., eso dicen, y aunque sigo caminando entre tinieblas por momentos, tengo fe en esa leyenda (quizá la última fe intacta que me queda, quizá no..), porque tengo la sensación casi certera de haberme cruzado con algún afortunado que viene de ese lugar, que puede moverse libre por el camino con otra mirada y otras palabras, asique con todo lo que recojo, voluntaria o involuntariamente, pienso seguir caminando.
lOUr

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Qué chulo el texto...el que lo ha escrito desde luego tiene imaginación ... muy metafórico, sí señor! Y es que además está cargado de razón, la vida es un constante devenir entre un lado y otro de ese muro. ¿En cuál es mejor permanecer? Eso no lo sé, pero cuando tomemos nuestra propia decisión lo último que debemos hacer es intentar volver de nuevo a aferranos a él.

BsssSSssss.

Anónimo dijo...

uhmmm, he de decir q a mi no me ha convencio del to este texto, me gustan mas las metaforas con imagenes mas claras, mas limpias, no se....
tal vez es q yo sea muy simple, pero creo q la gente entiende mejor lo q quieres decir cuando pones imagenes plasticas que no sean tan enrevesadas, de tos modos lour, creo q eres capaz de hacer uno tu sola y mil veces mejor q este tio/a, venga
bsssss
PD: actualiza mas a menudo hombre!!